Hay gente que insiste en medir el tiempo y en saber exactamente cuanto tiempo falta para que pase cualquier cosa. Yo me pregunto ¿Que pasa con el presente cuando estamos tan pendientes del futuro? Pasa totalmente a segundo plano, nos olvidamos de que para llegar al futuro, primero hay que vivir el presente, ineludiblemente...
Pero no se trata simplemente de vivirlo, yo digo, de cumplir ese trámite para alcanzar el futuro, sino de VIVIRLO, de no pensar en cuanto falta para que llegue una fecha, sino en todo lo que voy a hacer antes de esa fecha, en este minuto, ahora, a concho...
¿Contar los días? Esque no me cabe en la cabeza, es como acortar el tiempo que queda, es como des-sencibilizar, quitarle toda la gracia a lo que está pasando ahora, al presente, tantos pensamientos enfocados al futuro que no queda ni siquiera uno para vivir.
Entonces, no queda ningún día para que sea el de hoy, no falta ningún mes para el presente, no tenemos que esperar ni un segundo para vivir, porque eso es todo lo que nos espera hasta el final, vivir y no vale la pena contar cuanto quede para algo, porque desperdiciamos la vida que hay entremedio y pasamos de largo todas las cosas importantes y no calendarizadas que pueden pasar en ese tiempo medido, calendarizado y, lamentablemente, también perdido.
Y... queda guardar las agendas, vivir cada minuto y que no queden días para nada, solo ahora. Que rico pensar así...y a disfrutar a concho la vida :)
jueves, 16 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario