El 75% de la tierra es agua...por algo será ¿o no? Supongo que no todo el mundo está tan rayado con el agua como yo, pero también supongo que para todos significa algo... es imprescindible para vivir, eso ya es algo.
Para mí, hay tres tipo de agua (aunque todas sean la misma H2O): con la que nos duchamos, la que tomamos y en la que nos metemos. Y cada uno nos hace libres de alguna forma
1.- Con la que nos duchamos: no hay mucho que decir, nos metemos a la ducha, sentimos el masaje del agua un rato, nos jabonamos, el agua saca el jabón, sentimos el masaje (un ratito más por favor...) otra vez y afuera, sacamos el agua con la toalla. Nada más cotidiano, pero creo que es la mejor manera de empezar ( y aveces de terminar) el día, el agua de la ducha nos da ánimo, nos despierta, nos hace entrar en calor o nos refresca, dependiendo la estación y nos hace libres de la suciedad que a veces ni notamos. En fin, el agua de la ducha es común y corriente, pero increíblemente especial para mí.
2.- La que nos tomamos: A cualquier hora, cualquier día y con cualquier temperatura, no hay nada más rico que un vaso de agua con harto hielo. Sentir el sonido de los hielos que flotan chocando entre sí, ver como e vaso lentamente se empaña hasta mojarse por lo fría que está el agua. Y la mejor parte: cuando los hielos ya no se derriten porque tienen la misma temperatura del agua (supongo...) sentir como la dosis exacta de agua (lo que cabe en tu boca) corre por tu garganta y se siente bajar hasta el estómago, enfriando todo a su paso. Con el agua que nos tomamos somos libres de calor y de sed... aunque no se hasta que punto, porque el agua, aunque no lo crean, es adictiva, el simple hecho de ver el fondo del vaso (ok, lo asumo, el fondo del vaso se ve aunque esté lleno...) ya hace que me de más sed y tenga que volver a llenar el vaso, para volver a sentir cada sensación que un simple recipiente lleno de simple agua acompañada de simple hielo me hace sentir.
3.- En la que nos metemos: Esta agua es la mas complicada de explicar, pero se hace lo que se puede: Cuando me meto al agua (lago, piscina, mar) ella me deja un espacio, el espacio exacto y perfecto para que mi cuerpo entre en contacto con ella, eso me da la sensación de ser libre de hacer lo que quiera, de moverme como quiera y el agua va a adaptarse a cada movimiento sin problema. Una parte de mi cuerpo que se siente particularmente libre es mi pelo, cuando me hundo el pelo toma luz propia, vida propia, se separa de mi "dominio", EL es libre por sí solo. Y el silencio...no hay silencio más grande y liberador que el que existe bajo el agua, si quiero estar sola, bajo el agua es donde me siento más plenamente sola y además puedo gritar y patalear y nadie se va a dar cuenta.
En conclusión, no hay nada más liberador que el agua para mí...