NARANJO
Miraba al cielo, la luna menguada lo iluminaba todo y, sin embargo, hubo una luz que atrajo mi vista, distrayéndome del todo el resto de las estrellas.
Unas lejanas palabras me rozaban, sin provocar en mí absolutamente nada...
Por un momento el firmamento se hizo completamente negro y ningún sonido osó entrar en mí, mi pequeño mundo era una gran caja oscura donde solo una luz existía...
... y era naranja.