Acabo de terminar de ver mi película favorita por no se cuantava vez y sigo disfrutándola tanto o más que esa vez q la descubrí en una maratón autista.
¿Qué me pasa cuando termino de ver una película? pero una de esas buenas, de esas que te dejan con una sonrisa en la cara,de esas por la que vale la pena llegar hasta el cine y pagar la entrada... Me pasa que me inspiro, que me dan ganas de salir de la burbuja donde estoy y correr a cambiar el mundo, de hacer algo nuevísimo, tanto que valga la pena usar una cámara para registrarlo todo y que el resto lo pueda ver.
Ahora ¿qué me pasa cunado despierto de un sueño que valió la pena dormir? la mayoría de las veces, no los recuerdas, pero cuando en la mitad del día pam! te acordaste, te sorprendes de lo que tu mente puede llegar a hacer y quizás hasta te preguntas si podría ser posible, a veces lo es, otras no... Entonces también me dan ganas de hacer algo más para lograrlo, para que en una de esas, deja de ser un sueño y pasa a ser mi vida.
Entonces las películas te hacen soñar y los sueños (redundantemente) también... deberían ser un mismo género, ese que es real, pero no tanto.
Mientras escribo, se me ocurre una diferencia, resulta que las películas no tienen casi nada mío, solo que yo las escogí, yo decidí que valían o no la pena. En cambio los sueños son solo míos, tan exclusivamente míos que a veces ni siquiera los recuerdo o no me enteré de su existencia en mi otro mundo, en esa parte de mi mente que ni yo conozco.
Para el público que lo lea alguna vez, esa fue mi primera pelá de cable, es oficial...
Los que escribimos te saludamos, afortunadísimo ciber-lector ¡Ave! cmo dirían en la antigua Roma...chao, como decimos acá
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