(Yo iba a cambiar el mundo)
Si se trata de pelar el cable, yo partí hace años con un plan malévolo para cambiar el mundo. Solo yo, con (creo) ocho años, sabía como hacer para que el mundo cambiara...y lo iba a hacer, hasta que crecí y ahora solo me río. He aquí el plan:
1.- Crecer. Para poder casarme. Una vez casada, irme a vivir a un lugar lejano, perdido, que ojalá no estuviera en el mapa donde nadie pudiera encontrarme (ahora que lo pienso, antes tenía que convencer a mi marido)
2.- Tener hijos, ojalá muchos muchos muchos.
3.- Enseñarles todo al revés. Y cuando digo al revés lo digo en serio, para dejarlo claro algunos ejemplos: Que las manzanas eran mesas, que lo amarillo era rosado, que el agua era solida, que nos comíamos el aire y respirábamos la bebida, etc.
4.- (Y aquí hay un error de concepto grave) Que mis hijos tuvieran hijos y les siguieran ensañando todo como yo lo había hecho con ellos. Y que sus hijos tuvieran más hijos.
5.- Cuando hubiesen las suficientes generaciones y estuvieran lo suficientemente formados y seguros de sus conocimientos, mandarlos afuera.
6.- Así, este grupo de gente con todos los conceptos cambiados (y aparte un poco deformes por ser hijos de hermanos...) sacaría de los esquemas a todo el mundo y como están tan seguros de que lo que saben es correcto, enseñarían al resto al revés y...
7.- EL MUNDO ES DISTINTO.
jueves, 5 de junio de 2008
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario