lunes, 27 de abril de 2009

Volver...

... A demorarse en calentar la cama.
... A sentir el olor de la madera quemándose.
... A oír el fuego repicar en la chimenea.
... A querer más capas sobre tu piel.
... A ver el vapor salir de tu boca.
... A evitar sacar la nariz de entre las sábanas, para que no se congele.
... A agradecer estar a la luz del sol.
... A quedarse un minuto más en la ducha.


... Y volver al calor de Santiago.

1 comentario:

Alejandro dijo...

No será el invierno?
y ese es crudamente frio en Santiago...