El plan era simple: Larraín, Tobalaba, Vespucio...
Larraín, Tobalaba, tobalaba, tobalaba... Un cartel que dice "Universidad Adolfo Ibáñez" No, imporsible que estemos en peñalolén, la Adolfo también tiene una sede como en Providencia, un poco más adelate, un cartel de Peñalolén... Nos pasamos un poco parece ¡Estamos a la mierda de todooo! Grecia??? Filo igual nos puede servir, doblamos. Grecia, grecia, de repente veo una pelota de fútbol gigante con el logo de cristal ¿¿¿Me estás molestando que el Estadio Nacional??? ¡¡¡EL ESTADIO NACIONAAAAAL!!! Seguimos por Grecia, a alguna parte vamos a llegar... mmm, nop. Doblo por la primera calle que me suena va en dirección a donde creo que quiero ir. Sigo por ahí (ni siquiera recuerdo el nombre de la calle) Rancagua, me suena igual ¿Llegará a Vespucio? Llamo a mi mamá mejor ¡Donde está cuando la necesito! ¿Doblo no doblo, doblo no doblo? DOBLÉ. De repente, la calle se bifurca ¡Dammit! ¡era pal otro ladooo! Filo, vamos por... mmm, Salvador, igual me suena a alguna parte vamos a llegar. Salvador, salvador, salvador ¡Mira, suecia la custión buena! ¿Por qué? Suecia, acabamos de estar ahí ¡¡Grecia Ino, Grecia!! ahora entiendo todo, no era Suecia, era Grecia por eso no llegábamos a ninguna parte ¡Manuel Montt! ¡Qué lindooo, nombres que me suenan! Salvador, salvador, salvador ¡¡¡¡TOBALABAAAAA!!!! ¡Tantas vueltas y volvimos a tobalabaaa! Pero, hay algo bueno, se donde estoy. Tomo Martín de Zamora, llego a Vespucio ¡¡¡¡VESPUCIO POR FIN!!!!
Para la Connie, por apañar
miércoles, 29 de octubre de 2008
viernes, 24 de octubre de 2008
¿Cómo sé que llegó el verano?
Los árboles se ponen más verdes, el pasto se pone más verde... los viejos se ponen más verdes...
Se ve más piel, se ven los pies con las chalas, las piernes con los shorts, los brazos sin la camiseta, el chaleco, la caqueta, la parka... Y de a poco, la piel que se ve, se va poniendo más café...
Cuando llega el final del día, mis pies estás llenos de tierra de andar con chalas o a pata pelá, cuando son las 7, todavía hay luz y la ventana de mi pieza sigue abierta.
Porque cuando me voy a acostar mi pieza huele a raid pastillas para matar zancudos.
En el refrigerador no solo hay lechugas y manzanas, hay duraznos, sandías, chirimoyas, tomates rojos.
A la hora del té ya no se calienta agua, se saca el hielo; ya no se usan tazones, se usan vasos largos y ojalá haya helado de vainilla.
Cuando se empieza hablar de las vacaciones, de donde vamos a ir, con quien y cuando.
Entro al supermercado y hasta se olvidaron de halloween, hay gorritos rojos con pompones blancos, pinos con bolitas brillantes ¿No cacharon que todavía ni se termina Octubre?
Porque en mi familia están de cumpleaños (2 en Octubre, 1 en Noviembre y 1 en Diciembre)
Ya inauguré la piscina... y parece que me refrié.
Se ve más piel, se ven los pies con las chalas, las piernes con los shorts, los brazos sin la camiseta, el chaleco, la caqueta, la parka... Y de a poco, la piel que se ve, se va poniendo más café...
Cuando llega el final del día, mis pies estás llenos de tierra de andar con chalas o a pata pelá, cuando son las 7, todavía hay luz y la ventana de mi pieza sigue abierta.
Porque cuando me voy a acostar mi pieza huele a raid pastillas para matar zancudos.
En el refrigerador no solo hay lechugas y manzanas, hay duraznos, sandías, chirimoyas, tomates rojos.
A la hora del té ya no se calienta agua, se saca el hielo; ya no se usan tazones, se usan vasos largos y ojalá haya helado de vainilla.
Cuando se empieza hablar de las vacaciones, de donde vamos a ir, con quien y cuando.
Entro al supermercado y hasta se olvidaron de halloween, hay gorritos rojos con pompones blancos, pinos con bolitas brillantes ¿No cacharon que todavía ni se termina Octubre?
Porque en mi familia están de cumpleaños (2 en Octubre, 1 en Noviembre y 1 en Diciembre)
Ya inauguré la piscina... y parece que me refrié.
martes, 14 de octubre de 2008
sábado, 11 de octubre de 2008
Las Cosas Que No Entendí Sobre Los Actores
Un millón de seres en una sola persona...
¿hasta qué punto son actores... o personajes?
¿Cómo es que superan a un personaje y vuelven a ser ellos? ¿ O nunca vuelven?
¿Son un conjunto de personajes que arman su personalidad o las personajes solo pasan por sobre ellos y se van, como la ropa, como el maquillaje, como la vida?
lunes, 25 de agosto de 2008
¿POR QUÉ?
He ahí el dilema, muchas ganas, mucho trabajo, mucha motivación… pero me paro a pensar, no, no me paro a pensar, hago mil cosas y soy feliz haciéndolas, pero ¿Por qué?
¿Soy activista? Me encanta hacer cosas, especialmente cuando tienen que ver con el servicio, cuando son cosas que ayudan a los demás, que los hacen felices, que los hacen mejores personas. ¿Lo hago por qué? Porque me hace feliz eso, porque encuentro que no hay mejor sensación que la de ver que lo que hiciste le sirvió a otro, no hay mejor paga que un gracias sincero y verdadero.
Un proyecto a nivel facultad. Antes de hacer proyectos, compartamos inquietudes. Ahora no queremos tus manos, queremos tu corazón, tus dudas, tus anhelos ¿Los tengo?
Darme cuenta sobre la marcha, o, más bien, al final. Ese es casi siempre mi objetivo cuando hago las cosas. Por el momento sé que tengo mucho que entregar donde me canalicen mis ganas y sé que cuando esté trabajando o cuando termine de trabajar voy a saber porque lo hice.
La mayoría de los proyectos en los que me he involucrado, por los que he trabajado, han sido en torno a la acción social, al servicio o a la espiritualidad. Esas son cosas que uno se cuestiona una vez en la vida ¿Porqué quiero hacer eso? Y que, si bien cada proyecto fue diferente, el sentido era el mismo: porque tengo vocación de servicio, porque entregar es lo mío.
Porque el país necesita jóvenes motivados que se vayan al norte a construir mediaguas, pero también necesita jóvenes constantes que le ayuden a los escolares que más lo necesitan en Puente Alto. También porque hay algunos a quienes no conocemos, pero también a nuestros amigos, que necesitan que se les eleve el espíritu, que se les muestre a Dios. Y yo tengo lo que se necesita para cumplir esas tareas, porque tengo ganas, porque estoy dispuesta y disponible y porque he vivido muchas cosas que estoy segura pueden ayudar a muchos.
El CAN, los trabajos de invierno, hasta el coro fueron cosas que hice los últimos dos años del colegio y una de mis principales motivaciones era devolverle la mano por lo que me había entregado en esos 14 años… La semana social, el retiro de confirmación, porque me lo pidieron mis compañeras y también porque sé que soy la mejor en eso y que todo lo que tengo adentro tengo que darlo porque sirve.
Pero a la facultad todavía no le debo nada, todavía no tengo un sello que me lleve a decir “la facultad me entregó las herramientas para ser lo que soy, ahora se lo retribuyo trabajando para ella, con ella” ¿Por qué un centro de alumnos? ¿Por qué trabajar junto con mi facultad, para mis compañeros? Lo primero, porque me lo pidieron, porque la experiencia en el colegio fue increíble, inolvidable y sobretodo enriquecedora y porque tengo que aprovechar la gente admirable que tengo al lado para trabajar, para potenciarnos y entregarle a la facultad todo lo que tenemos (¿Qué tenemos?)
No nació de mí… cuando la Mane me dijo “el próximo semestre nos deberíamos meter más en el centro de alumnos” yo pensé en trabajar, en acercarme a Cristián, a Alek, a la Ceci, a cualquiera de ellos y decirles “Tengo ganas de trabajar, tengo manos” Pero nunca en “Tengo ideas, tengo inquietudes, quiero cambiar esto y esto”
Y… no tengo motivos, tengo ganas… Pero tampoco lo hago porque sí, lo hago porque sé que al final va a haber un motivo, o quizás ni siquiera al final, sino en el camino.
¿Soy activista? Me encanta hacer cosas, especialmente cuando tienen que ver con el servicio, cuando son cosas que ayudan a los demás, que los hacen felices, que los hacen mejores personas. ¿Lo hago por qué? Porque me hace feliz eso, porque encuentro que no hay mejor sensación que la de ver que lo que hiciste le sirvió a otro, no hay mejor paga que un gracias sincero y verdadero.
Un proyecto a nivel facultad. Antes de hacer proyectos, compartamos inquietudes. Ahora no queremos tus manos, queremos tu corazón, tus dudas, tus anhelos ¿Los tengo?
Darme cuenta sobre la marcha, o, más bien, al final. Ese es casi siempre mi objetivo cuando hago las cosas. Por el momento sé que tengo mucho que entregar donde me canalicen mis ganas y sé que cuando esté trabajando o cuando termine de trabajar voy a saber porque lo hice.
La mayoría de los proyectos en los que me he involucrado, por los que he trabajado, han sido en torno a la acción social, al servicio o a la espiritualidad. Esas son cosas que uno se cuestiona una vez en la vida ¿Porqué quiero hacer eso? Y que, si bien cada proyecto fue diferente, el sentido era el mismo: porque tengo vocación de servicio, porque entregar es lo mío.
Porque el país necesita jóvenes motivados que se vayan al norte a construir mediaguas, pero también necesita jóvenes constantes que le ayuden a los escolares que más lo necesitan en Puente Alto. También porque hay algunos a quienes no conocemos, pero también a nuestros amigos, que necesitan que se les eleve el espíritu, que se les muestre a Dios. Y yo tengo lo que se necesita para cumplir esas tareas, porque tengo ganas, porque estoy dispuesta y disponible y porque he vivido muchas cosas que estoy segura pueden ayudar a muchos.
El CAN, los trabajos de invierno, hasta el coro fueron cosas que hice los últimos dos años del colegio y una de mis principales motivaciones era devolverle la mano por lo que me había entregado en esos 14 años… La semana social, el retiro de confirmación, porque me lo pidieron mis compañeras y también porque sé que soy la mejor en eso y que todo lo que tengo adentro tengo que darlo porque sirve.
Pero a la facultad todavía no le debo nada, todavía no tengo un sello que me lleve a decir “la facultad me entregó las herramientas para ser lo que soy, ahora se lo retribuyo trabajando para ella, con ella” ¿Por qué un centro de alumnos? ¿Por qué trabajar junto con mi facultad, para mis compañeros? Lo primero, porque me lo pidieron, porque la experiencia en el colegio fue increíble, inolvidable y sobretodo enriquecedora y porque tengo que aprovechar la gente admirable que tengo al lado para trabajar, para potenciarnos y entregarle a la facultad todo lo que tenemos (¿Qué tenemos?)
No nació de mí… cuando la Mane me dijo “el próximo semestre nos deberíamos meter más en el centro de alumnos” yo pensé en trabajar, en acercarme a Cristián, a Alek, a la Ceci, a cualquiera de ellos y decirles “Tengo ganas de trabajar, tengo manos” Pero nunca en “Tengo ideas, tengo inquietudes, quiero cambiar esto y esto”
Y… no tengo motivos, tengo ganas… Pero tampoco lo hago porque sí, lo hago porque sé que al final va a haber un motivo, o quizás ni siquiera al final, sino en el camino.
PORQUE QUIERO
miércoles, 20 de agosto de 2008
Como si sirviera de algo...
... Echarle la foca al DT del equipo de fútbol... desde el sillón... por la tele. Claro, el nos escucha todo lo que le decimos, tiene un audífono directo para recibir los consejos de todos los picados.
... Tocar la bocina en un taco. Con las ondas de sonido los autos se van a mover... más rápido... y van a pasar por arriba del camión que esta en panne unos metros más adelante.
... Echarle la foca al diario cuando leemos que va a subri la bencina... Las hojas nos esuchan atentamente y después se van a tocar todas las puertas necesarias para que esa alza no ocurra.
... Apretar un millón de veces el botón para llamar al ascensor... como si se fuera a sentir presionado.
... Tocar la bocina en un taco. Con las ondas de sonido los autos se van a mover... más rápido... y van a pasar por arriba del camión que esta en panne unos metros más adelante.
... Echarle la foca al diario cuando leemos que va a subri la bencina... Las hojas nos esuchan atentamente y después se van a tocar todas las puertas necesarias para que esa alza no ocurra.
... Apretar un millón de veces el botón para llamar al ascensor... como si se fuera a sentir presionado.
domingo, 3 de agosto de 2008
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