sábado, 16 de junio de 2007

De como la nieve como una fotografía

El otro día pasó algo increíble en el colegio, acaba de salir de un ensayo y hacía un frío que se me caían las manos... llovía, y de repente, se pone a NEVAR... se mueren lo increíble, en verda yo la huasa que goza tanto con ver nevar, pero en verda que encuentro que es una experiencia única.
Un par de horas después, yo parada en la vereda esperando que me vineran a buscar, mientras lentamente me cubría de nieve blanca y (MUY) fría.
Ahí estaba yo, parada, con las cosas en la mano, sintiendo la nieve caer por toas partes, cuando percibí un leve detenimiento del tiempo y el movimiento. Y es que la nieve cae incesantemente, verticalmente, iluminadamente blanca mientras el mundo sigue girando, pero si te para un rato y ves como la nieve se roba todo el movimiento de antes y quedas atrapada en una deliciosa inmovilidad fotográfica.
Pasas a ser una foto y la nieve se queda con la vida que antes tenías, ella es quien se mueve, quien se ve y tu ahí, quieta, sintiendo la paz mientras la nieve se hace cargo de tu vida.
¿Y quien no quiere que por un segundo alguien se encargue de su vida? Descubrí como hacerlo, solo quedate quieta bajo la nieve y siente como su blanquísimo movimiento te saca de todo esquema y te mete en una fotografía...por un par de segundos.
En todo caso lamentablemente pésimo final, algo hace que salgas de tu inmóvil éxtasis y que vuelvas a vivir y la nieve vuelva a adquirir la quietud que debe de tener, pero va a estar cayendo siempre, esperando que te detengas para vivir tus segundos de felicidad.

No hay comentarios.: