No le puse título porque escribo solo con el afán de dejar acá un recuerdo...
Hoydía fuimos a Isla Negra con la generación y fue increíble, llovía a cántaros y recorrer la casa de Neruda fue un éxtasis, cada detalle, cada rincón, todo poéticamente pensado por él... es seco (ok...era).
Después hicimos un trabajo literario, obvio que 100% inspirada, me encantó, respondí sus preguntas, creé con su historia, me aproveché de la magia del lugar para escribir y todo salió demaciado bien.
Pero lo mejor fue la vuelta, caminar docientos metros de la casa hasta el bus con una lluvia casi agresiva, sintiendo cada gota en mi cara, en mi parca, en mis manos...que onda como me encanta mojarme en la lluvia.
viernes, 22 de junio de 2007
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