martes, 11 de marzo de 2008

A mi lado duerme un hombre

A mi lado duerme un hombre.
Un hombre que huele a jabón y a perfume en las mañanas.
Le gusta leer un poco antes de dormir.
A veces escucha música, pero con ella no logra dormirse y mira eternos minutos al techo, tratando de no pensar en nada.
Sus ojos están siempre moviéndose, abiertos o cerrados, como si nunca descansara, como si su alma y su mente no pudieran desocuparse jamás.
Casi nunca me mira y cuando nuestros ojos se encuentran, uno de los dos decide mirar a otro lugar, como huyendo de la mirada del otro.
A mi lado duerme un hombre.
Y en Baquedano despierta y se levanta, para el cambio de andén.

2 comentarios:

Nico dijo...

ta bkn tu historia o lo que sea del metro :D

Tu primo favorito


(N.C por si se te olvidaron las inciales de tu primo favorito)

Janoma dijo...

Si quieres, puedo enviarte un cuento que escribí con una historia similar.