Todo eran palabras en mi vida, me gustaban las bocas porque podían decirlas,me gustaban los oídos porque podían escucharlas, me gustaban los lápices porque podían escribirlas y me gustaban los ojos porque podían verlas. Encontraba una para cada cosa, para que pasaba, para cada objeto que veía, para todo lo que sentía.
Veía en ellas a mis mejores amigas, a mi terapia de relajación, a mi manera de expresarme y porque no también a mi manera de entender el mundo.
Con ellas todo era mucho más fácil… Hasta que apareció el impuesto.
Nunca supe bien si fue la demanda la que bajó o la oferta que subió o el equilibrio que cambió, el precio que varió… Pero las palabras salieron de mi vida y todavía no aprendo a vivir sin ellas
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1 comentario:
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Saludos
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