No le puse título porque escribo solo con el afán de dejar acá un recuerdo...
Hoydía fuimos a Isla Negra con la generación y fue increíble, llovía a cántaros y recorrer la casa de Neruda fue un éxtasis, cada detalle, cada rincón, todo poéticamente pensado por él... es seco (ok...era).
Después hicimos un trabajo literario, obvio que 100% inspirada, me encantó, respondí sus preguntas, creé con su historia, me aproveché de la magia del lugar para escribir y todo salió demaciado bien.
Pero lo mejor fue la vuelta, caminar docientos metros de la casa hasta el bus con una lluvia casi agresiva, sintiendo cada gota en mi cara, en mi parca, en mis manos...que onda como me encanta mojarme en la lluvia.
viernes, 22 de junio de 2007
lunes, 18 de junio de 2007
(De como) Una Historia...
El tiempo como un libro
Su tiempo era un libro, cada momento preciado una página, cada etapa un capítulo. Llevaba registro de cada palabra en aquel libro, de cada mirada, de cada sonido.
Una vez el lápiz se acabó y pudo ver como todo el tiempo se paraba, como estaba solo en un mundo como una fotografía. Cuando escribió con el lápiz nuevo, tuvo que volver a leer la historia, para no olvidar nada.
Cuando vio un reloj, creyó ver una historia mínima relatada en números del uno al doce mientras cada manecilla giraba a destiempo propio.
A veces su memoria se perdía y parecía ser que la tinta en cada página iba desapareciendo… lentamente. Pero cada vez lo volvió a escribir sin perder una sola palabra, un solo segundo en el libro.
Todos los seres queridos que nunca volverían a vivir se los podía visitar en cada biblioteca, a veces con más de un ejemplar, para que nadie se quedara sin el recuerdo de cada una de esas historias que, a veces, habían compartido.
Le gustaba terminar momentos con puntos suspensivos para nunca perder el sueño de algún día retomar aquellos recuerdos que hacían su historia, su libro.
El amor en su vida era un extraño entrelazar de historias donde terminaban siendo una sola, pero en distintas vidas, con ese amor compartía cada página que ya había sido escrita y ensayaba las que soñaba escribirían juntos.
No lograba explicarlo, pero a veces aparecían colores distintos en las páginas que hacían esos recuerdos especiales, atractivos.
Sus padres tenían en sus libros parte de su historia cuando él aún no podía guardar en sus páginas, sus recuerdos.
Cuando ya muchas páginas habían pasado, cuando ya había escrito muchos capítulos, el lápiz empezó a escribir más lento, las palabras se demoraban cada vez más en salir…Estaba envejeciendo.
Hasta que un día el lápiz se acabó. Él esperó a que regresara uno nuevo, mas nunca pasó cuando menos se lo esperaba… El libro se cerró.
* F I N *
Su tiempo era un libro, cada momento preciado una página, cada etapa un capítulo. Llevaba registro de cada palabra en aquel libro, de cada mirada, de cada sonido.
Una vez el lápiz se acabó y pudo ver como todo el tiempo se paraba, como estaba solo en un mundo como una fotografía. Cuando escribió con el lápiz nuevo, tuvo que volver a leer la historia, para no olvidar nada.
Cuando vio un reloj, creyó ver una historia mínima relatada en números del uno al doce mientras cada manecilla giraba a destiempo propio.
A veces su memoria se perdía y parecía ser que la tinta en cada página iba desapareciendo… lentamente. Pero cada vez lo volvió a escribir sin perder una sola palabra, un solo segundo en el libro.
Todos los seres queridos que nunca volverían a vivir se los podía visitar en cada biblioteca, a veces con más de un ejemplar, para que nadie se quedara sin el recuerdo de cada una de esas historias que, a veces, habían compartido.
Le gustaba terminar momentos con puntos suspensivos para nunca perder el sueño de algún día retomar aquellos recuerdos que hacían su historia, su libro.
El amor en su vida era un extraño entrelazar de historias donde terminaban siendo una sola, pero en distintas vidas, con ese amor compartía cada página que ya había sido escrita y ensayaba las que soñaba escribirían juntos.
No lograba explicarlo, pero a veces aparecían colores distintos en las páginas que hacían esos recuerdos especiales, atractivos.
Sus padres tenían en sus libros parte de su historia cuando él aún no podía guardar en sus páginas, sus recuerdos.
Cuando ya muchas páginas habían pasado, cuando ya había escrito muchos capítulos, el lápiz empezó a escribir más lento, las palabras se demoraban cada vez más en salir…Estaba envejeciendo.
Hasta que un día el lápiz se acabó. Él esperó a que regresara uno nuevo, mas nunca pasó cuando menos se lo esperaba… El libro se cerró.
* F I N *
sábado, 16 de junio de 2007
De como la nieve como una fotografía
El otro día pasó algo increíble en el colegio, acaba de salir de un ensayo y hacía un frío que se me caían las manos... llovía, y de repente, se pone a NEVAR... se mueren lo increíble, en verda yo la huasa que goza tanto con ver nevar, pero en verda que encuentro que es una experiencia única.
Un par de horas después, yo parada en la vereda esperando que me vineran a buscar, mientras lentamente me cubría de nieve blanca y (MUY) fría.
Ahí estaba yo, parada, con las cosas en la mano, sintiendo la nieve caer por toas partes, cuando percibí un leve detenimiento del tiempo y el movimiento. Y es que la nieve cae incesantemente, verticalmente, iluminadamente blanca mientras el mundo sigue girando, pero si te para un rato y ves como la nieve se roba todo el movimiento de antes y quedas atrapada en una deliciosa inmovilidad fotográfica.
Pasas a ser una foto y la nieve se queda con la vida que antes tenías, ella es quien se mueve, quien se ve y tu ahí, quieta, sintiendo la paz mientras la nieve se hace cargo de tu vida.
¿Y quien no quiere que por un segundo alguien se encargue de su vida? Descubrí como hacerlo, solo quedate quieta bajo la nieve y siente como su blanquísimo movimiento te saca de todo esquema y te mete en una fotografía...por un par de segundos.
En todo caso lamentablemente pésimo final, algo hace que salgas de tu inmóvil éxtasis y que vuelvas a vivir y la nieve vuelva a adquirir la quietud que debe de tener, pero va a estar cayendo siempre, esperando que te detengas para vivir tus segundos de felicidad.
Un par de horas después, yo parada en la vereda esperando que me vineran a buscar, mientras lentamente me cubría de nieve blanca y (MUY) fría.
Ahí estaba yo, parada, con las cosas en la mano, sintiendo la nieve caer por toas partes, cuando percibí un leve detenimiento del tiempo y el movimiento. Y es que la nieve cae incesantemente, verticalmente, iluminadamente blanca mientras el mundo sigue girando, pero si te para un rato y ves como la nieve se roba todo el movimiento de antes y quedas atrapada en una deliciosa inmovilidad fotográfica.
Pasas a ser una foto y la nieve se queda con la vida que antes tenías, ella es quien se mueve, quien se ve y tu ahí, quieta, sintiendo la paz mientras la nieve se hace cargo de tu vida.
¿Y quien no quiere que por un segundo alguien se encargue de su vida? Descubrí como hacerlo, solo quedate quieta bajo la nieve y siente como su blanquísimo movimiento te saca de todo esquema y te mete en una fotografía...por un par de segundos.
En todo caso lamentablemente pésimo final, algo hace que salgas de tu inmóvil éxtasis y que vuelvas a vivir y la nieve vuelva a adquirir la quietud que debe de tener, pero va a estar cayendo siempre, esperando que te detengas para vivir tus segundos de felicidad.
martes, 22 de mayo de 2007
De como el título me deja sin palabras
Eso po...resulta que se me viene a la mente una idea increíble, el blog de la vida y le pongo un título tan bkn cmo la idea.
Cuando bajo para escribir mi gran idea, para desarrollarla, para que todos entiendan tal cual yo imaginé el concepto... el título me deja sin palabras y todo me suena redundante, pero no puedo omitir el título, es la parte más entretenida...
Cuando bajo para escribir mi gran idea, para desarrollarla, para que todos entiendan tal cual yo imaginé el concepto... el título me deja sin palabras y todo me suena redundante, pero no puedo omitir el título, es la parte más entretenida...
lunes, 14 de mayo de 2007
jueves, 10 de mayo de 2007
De como las palabras se hacen más faciles cuando salen del lápiz
Llegas a dar la prueba de un libro y resulta que al profesor se le ocurrió hacerla oral. Tu nota se va en tres preguntas que debes responder en el minuto. Entonces te da un ataque de muletillas, llenad tu respuesta de "como que..." "cachai" o cosas peores. Las ideas se te agolpan en la garganta y salen sin orden coherente alguno y tu respuesta queda como una amalgama de conocimientos desordenados y casi indescifrables...
Despiertas, todo era una pesadilla, llegas al colegio y te entregan una prueba de ocho preguntas que debes desarrollar en una hora y media y las respuestas pueden medir cuanto tu conocimiento quiera. Te tomas tu tiempo, ordenas tus ideas, eliminas las muletillas y borras las palabras que ya no te gustan y la prueba es una perfecta imagen de tus conocimientos.
Escribes para vaciar tu cerebro, para transformar todo en tinta sobre un papel y en el futuro poder recordar (y reirte de) todo lo que pensabas. El lápiz te ayuda, las teclas te ayudan, todo se hace más fácil cuando tu mente empieza a aparecer ante tus ojos y todo está más ordenado y claro.
No hay mucho más que decir, nada más alivinte que un lápiz y un papel o un teclado y una pantalla cuando tu cerebro va a explotar, cuando viste algo increíble y no quieres que se te olvide, todo queda ahí y tu memoria se divide en dos, tu cabeza y tus cuadernos, tus blogs, tus palabras.
Las palabras la llevan y escritas...SE QUEDAN
Despiertas, todo era una pesadilla, llegas al colegio y te entregan una prueba de ocho preguntas que debes desarrollar en una hora y media y las respuestas pueden medir cuanto tu conocimiento quiera. Te tomas tu tiempo, ordenas tus ideas, eliminas las muletillas y borras las palabras que ya no te gustan y la prueba es una perfecta imagen de tus conocimientos.
Escribes para vaciar tu cerebro, para transformar todo en tinta sobre un papel y en el futuro poder recordar (y reirte de) todo lo que pensabas. El lápiz te ayuda, las teclas te ayudan, todo se hace más fácil cuando tu mente empieza a aparecer ante tus ojos y todo está más ordenado y claro.
No hay mucho más que decir, nada más alivinte que un lápiz y un papel o un teclado y una pantalla cuando tu cerebro va a explotar, cuando viste algo increíble y no quieres que se te olvide, todo queda ahí y tu memoria se divide en dos, tu cabeza y tus cuadernos, tus blogs, tus palabras.
Las palabras la llevan y escritas...SE QUEDAN
miércoles, 2 de mayo de 2007
De como GLOBO es la mejor palabra que existe
Ganas de volar ¿Tienes ganas de volar? toma esta palabra, con un canasto y llena de colores, mete en ella tus ganas, tus sueños y prepárate para echar a volar sin alas.
Luego prende una llama de esas que te recuerdan al verano y las guitarras y haz que tu sueño se infle, que tus ganas se hinchen hasta que, de a poco empieces a elevarte.
Observa como poco a poco tus pies se alejan del suelo, como cada vez todo se empieza a ver más pequeño al tiempo que tu sueño se acerca en forma de nube.
Busca un amigo con quien compartirlo, grita con toda tu fuerza esta gran palabra que te toma en sus brazos y te hace volar… por fin.
O puedes no querer leer esto y quedarte sin esta (secreta) palabra que te cumplirá tu sueño de alcanzar el cielo.
Ya no pueden negar que globo es su palabra favorita
Luego prende una llama de esas que te recuerdan al verano y las guitarras y haz que tu sueño se infle, que tus ganas se hinchen hasta que, de a poco empieces a elevarte.
Observa como poco a poco tus pies se alejan del suelo, como cada vez todo se empieza a ver más pequeño al tiempo que tu sueño se acerca en forma de nube.
Busca un amigo con quien compartirlo, grita con toda tu fuerza esta gran palabra que te toma en sus brazos y te hace volar… por fin.
O puedes no querer leer esto y quedarte sin esta (secreta) palabra que te cumplirá tu sueño de alcanzar el cielo.
Ya no pueden negar que globo es su palabra favorita
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