domingo, 2 de agosto de 2009

Luz

Volé eternamente en una oscuridad total. Hacia la linea donde nacían y morían los colores. Hacia el amarillo y el azul, el celeste y hasta el blanco.
Lo miraba fijamente con un temor constante a que desapareciera. Mis ojos se cansaban, mis párpados pesaban y de pronto, sin darme cuenta, ya no estaban... Los había perdido y volvía a volar a oscuras.
Cerré los ojos, dejando que el peso de mis párpados cayera sobre ellos y poder descansar. Siempre con la esperanza de que cuando los volviera a abrir, los colores estarían de vuelta y volaría hacia ellos.
Para algún día, ALCANZARLOS.

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